Ruta por Ibiza: un viaje por la historia de la Isla Blanca

Todo un viaje de más de 2.500 años se condensa en esta ruta por la historia de Ibiza, cuyas paradas son una ventana a los pueblos y civilizaciones que habitaron nuestra isla y construyeron su carácter único y singular. ¿Nos sigues?
Recorrer Ibiza siguiendo los vestigios claves de cada época es como leer un libro de historia escrito en piedra por fenicios, cartagineses, romanos, musulmanes y catalanes. Capa a capa, fueron construyendo la historia y la identidad ibicenca, la cual conserva un patrimonio cultural único, como se observa en su folclore, su arquitectura y su gastronomía. Un legado de gran valor que hoy en día sigue aflorando a la superficie en nuevas excavaciones y hallazgos arqueológicos en una historia que aún tiene mucho que desvelar…
Ruta por los orígenes de Ibiza: de los fenicios a los musulmanes
Cuatro paradas para conocer las antiguas civilizaciones que arribaron a la isla y construyeron las bases de su economía e identidad.
Sa Caleta: los orígenes fenicios
El viaje comienza en el yacimiento de Sa Caleta, próximo a la playa de Es Bol Nou y al nuevo centro de interpretación inaugurado este año. Fundado hacia el 650 a. C., fue el primer asentamiento fenicio en la isla. Incluido en la declaración de Ibiza como Patrimonio de la Humanidad, los restos muestran un conjunto de viviendas y talleres que testimonian la vida de los fenicios, expertos navegantes que comerciaban con sal, cerámica y metales. Tras habitar este asentamiento unos 50 años, la colonia prefirió mudarse a otra ubicación más provechosa, estableciendo a partir de ese momento la fundación de la ciudad de Ibiza, a la que llamaron Ibosim.
Sa Caleta. © santjosep.net
La ciudad de los muertos: Necrópolis de Puig des Molins
La siguiente parada se encuentra fuera de las murallas que rodean la ciudadela de Ibiza. Iniciada por los fenicios en el s. VII, los más de 3.000 hipogeos localizados la convierten en la necrópolis más extensa y mejor conservada del Mediterráneo. Una de las visitas imprescindibles en la isla, incluida también dentro del reconocimiento de Ibiza como Patrimonio de la Humanidad.
S’Argamassa: los romanos y sus factorías
Tras la Segunda Guerra Púnica, la isla se integra en la provincia romana de Hispania y pasa a llamarse Ebusus, aunque consigue mantener su autonomía y cultura púnica. A ellos se deben los primeros proyectos de ingeniería hidráulica, como el acueducto de s’Argamassa, cerca de Santa Eulària des Riu, cuyos restos desvelan cómo canalizaron el agua para su provecho en una factoría pesquera, donde presumiblemente se elaboraban salazones. Los romanos consolidaron el comercio de vino, lana, higos, sal y aceite, y asentaron una red de caminos que siglos más tarde influiría en la distribución rural de la isla.
Necrópolis de Puig des Molins. © MACE
Balàfia: la Yabisah musulmana
Tras la caída del Imperio romano, Ibiza fue conquistada por los musulmanes en el siglo IX y pasó a llamarse Yabisah. Bajo su dominio andalusí se desarrolló un sistema agrícola avanzado con norias, acequias y bancales que todavía hoy modelan el paisaje rural. La capital se organizó en torno a la medina —en el emplazamiento de la actual Dalt Vila— y pequeños núcleos rurales llamados alquerías.
Uno de los ejemplos más notables de esta época es el poblado de Balàfia, próximo a Sant Llorenç de Balàfia. Este conjunto de casas fortificadas con torres de defensa constituye el mejor testimonio del poblado islámico en la isla. El legado musulmán pervive también en la toponimia (Benimussa, Benirràs, Arabí) y en la estructura parcelaria del campo, que mantuvo la organización de las antiguas alquerías incluso tras la conquista cristiana.
Poblado de Balàfia. Foto: Ibiza Travel
Ruta por el pasado de Ibiza: de los catalanes a los corsarios
La necesidad de defensa frente a las amenazas del Mediterráneo definen las siguientes paradas de esta ruta por la historia de Ibiza.
Dalt Vila: de la conquista catalana a la construcción de las murallas
La conquista catalana de 1235 integró la isla en la Corona de Aragón, añadiendo una nueva capa de historia a la ciudad de Ibiza. Sobre la antigua medina musulmana, se edificaron iglesias y palacios góticos, aunque la fisonomía actual de Dalt Vila se consolidó en el siglo XVI, cuando Felipe II ordenó fortificar la ciudad para defenderla de los ataques otomanos y berberiscos. El resultado fue el monumental recinto amurallado de Dalt Vila, obra de los ingenieros Giovanni Battista Calvi y Jacobo Paleazzo. Considerada una de las ciudadelas renacentistas mejor conservadas del Mediterráneo, está declarada Patrimonio de la Humanidad.
La ciudadela de Ibiza. Foto: Ibiza Travel
Puig de Missa: una iglesia fortaleza para defenderse de los piratas
Durante los siglos XVI y XVII, la amenaza de los corsarios berberiscos obligó a fortificar no solo la capital, sino también el interior y la costa. De esa época datan las iglesias fortaleza, templos que combinaban la función religiosa con la defensiva: muros gruesos, escasos vanos y torres que servían de refugio y atalaya. El principal ejemplo se encuentra en Santa Eulària des Riu, en el conjunto denominado Puig de Missa. Las iglesias de Sant Jordi de ses Salines, vinculada a la protección de las salinas; y la de Sant Antoni de Portmany, con su robusta torre vigía, son otras de las iglesias fortaleza más antiguas.
Los pueblos del arzobispo Abad y Lasierra
A finales del siglo XVIII, el arzobispo Manuel Abad y Lasierra, primer obispo de Ibiza, impulsó una profunda reorganización del territorio. Consciente del aislamiento de muchas zonas rurales, promovió la creación de nuevos pueblos alrededor de las iglesias para fomentar la vida comunitaria y el acceso al culto. No logró su objetivo, pues los campesinos prefirieron seguir viviendo en sus fincas, pero de esa iniciativa surgieron los templos de Sant Carles, Santa Gertrudis, Santa Agnès, Sant Francesc, Sant Agustí, Sant Rafel, Sant Llorenç y Sant Mateu. Puntos de encuentro que, en algunos casas, acabaron por desarrollarse como núcleos urbanos a lo largo del siglo XX y XXI.
Sant Carles. © Visitsantaeulalia.com
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Foto principal: Torre d'en Valls o de Campanitx / Ibiza.travel









